Hoy en clase el maestro quiso que
pensáramos en que pasaría si sacara a la palestra a un grupo de alumnos y
realizara una actividad con ellos dándoles todas las pautas y yendo en
progreso, y seguidamente sacara a otro grupo que ha estado observando y pedirle
que realizaran directamente la actividad final sin las pautas ni el progreso.
Yo pensaba que el segundo grupo
lo realizaría igual que el primero, ya que primero iba a observar cómo se hace.
La observación desde mi punto de vista también es un método de aprendizaje, ya
que luego ellos lo que observen los llevaran a la práctica.
Después el maestro quiso hacer el
experimento con nosotros para ver si lo que habíamos pensado era correcto, y
para que nos diéramos cuenta de las cosas haciéndolo y viviendo esa experiencia
en primera persona. Para ello primero el maestro saco a un grupo, y les explico
que debían hacer con el número 1, 3, 5, 7 y 9, fueron trabajando número a
número individualmente y después realizaron una sucesión continua. Una vez que
todos habían practicado se les pidió que hicieran el número 735735991 como se
les había enseñado. El resultado del grupo uno fue muy escaso ya que solo 3
personas fueron capaces de realizarlo. A continuación saco al grupo 2 y les pidió
directamente que hicieran el número anterior sin practicar antes, el resultado
obtenido fue abundante, ya que la mayoría menos 4 lo hicieron a la perfección. Al finalizar con este experimento
nos pidió que leyésemos lo que había escrito anteriormente, sobre lo que pensábamos
que iba a pasar, y escribiéramos ahora una conclusión.
En mi caso me equivoque ya que
pensaba que el segundo grupo lo haría igual que el primer grupo y no fue así
porque lo hicieron mejor. Así que podría decir que después de realizar el
experimento hemos podido observar que el segundo grupo lo ha realizado mejor, y
nos hemos podido dar cuenta que la observación es una herramienta fuerte de
trabajo. Es más difícil sacar a un grupo entero de alumnos y llevar a cabo la
actividad, que ir sacándolos por grupos y que vayan aprendiendo observando y
luego llevándolo a la práctica. Esta forma es una metodología que facilita el
desarrollo de la clase haciéndola más fácil y eficaz, ya que siempre es más sencillo
y rápido manejar a los alumnos en grupos.
Después de que reflexionáramos
sobre el primer experimento, realizamos dos experimentos más para comprobar que
no se da solo en un caso particular, sino que suele darse casi siempre incluso
si complicamos las actividades. El segundo experimento trataba de que tenían
que salir 4 personas y el maestro les explicaba cómo hacer un ritmo con
duraciones distintas, explico el caso del número 1, 2, 3 y 4, practicaron cada
número, y después repartió un número a cada uno para que empezaran hacerlo a su
señal. Después saco a otras cuatro personas para que lo hicieran sin explicar
nada y la segunda vez volvió a salir mejor que la primera. El tercer
experimento era un juego, que se llama “pasa palmada”, primero salió la mitad
de la clase hacerlo, el maestro explico las normas, las practicaron y después empezaron
a jugar. Este juego consistía en pasar la palmada o pasar el golpe de pie,
siguiendo las normas y los cambios de dirección. En este juego al final
acabaron 4 personas jugando, sin embargo cuando jugo el grupo 2 salió mejor el
juego, ya que duro más tiempo, y acabaron unas 10 personas que seguían jugando
sin eliminarse.
Para finalizar la sesión en los últimos
20 minutos de clase estuvimos realizando de nuevo el baile, pero esta vez el
maestro nos enseño unos pasos de cha-cha-cha que estuvimos practicando.