El profesor antes de comenzar la
clase dijo los objetivos que quería conseguir con esta sesión, estos objetivos
eran que cantásemos y que fuésemos capaces de poner ritmo a una letra.
Primero nos hizo levantarnos y
colocarnos en círculo a todos, una vez que estábamos colocados el maestro se situó
en el centro y nos enseñó la siguiente letra:
- Mira mira mírame
- Mira mírame a mí
- Mírame a mí.
A continuación nos fue sacando a
unos cuantos para que cantásemos la letra y cogiésemos el ritmo adecuado, para
ello debíamos utilizar la memoria y el oído. Después de unas cuantas
demostraciones, y de comprobar que más o menos todos habíamos cogido la letra, el
maestro prosiguió añadiéndole pasos. Es decir, el maestro empezó andar
comenzando con el pie derecho mientras cantaba la canción, y nos dijo que nos fijásemos
como el pie derecho coincidía con “Mi”. Una vez que lo observamos el maestro
quiso que lo llevásemos a la práctica, así que nos pusimos todos de lado
mirando la espalda del compañero, y nos pusimos a dar pasos (comenzado con el
pie derecho) mientras cantábamos la letra, y pudimos comprobar en primera
persona que perfectamente coincidía, aunque no sabíamos para que servía eso. Después
el maestro nos mandó sentar y nos dijo que intentásemos escribir el ritmo de la
letra fijándonos en nuestros pasos. Una vez que nos pusimos a intentar ponerle
ritmo a la letra descubrimos que los pasos nos eran de mucha ayuda, de hecho
sin ellos no hubiéramos sido capaces posiblemente de hacerlo. Pero también debíamos
tener en cuenta la pirámide de las notas y las duraciones de todas, para poner
el ritmo adecuado. Finalmente quedó así:
Para seguir la sesión el maestro
nos dividió a la clase en 3 grupos, y se puso a dirigirnos de forma que primero
empezara uno, después otro, y a continuación el último, cuando él lo indicase y
parar cuando él nos marcarse, de esta forma hicimos un canon. A continuación
fue sacando a distintas personas de los grupos para que hiciese de director,
tenían que seguir las normas que el maestro les dijese. Tomas quería que viéramos
lo difícil que es ser director porque necesitas estar al tanto de todas las
voces, y a su vez mandar y dirigir a cada una de ellas. Nos dijo que era de
suma importancia dar la nota en piano y empezar cantando la nota, para que el
coro pudiese coger la nota a la que hay que cantar la letra.
Para finalizar la sesión nos tarareo
el himno de la alegría mientras caminaba, y nos pidió que escribiésemos el
ritmo. Este ritmo fue más fácil de escribir, quedo de la siguiente manera:
RECORDATORIO:
Es muy importante tener en cuenta esta pirámide para poder escribir el ritmo.
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